Si supieras
Para
Marcos
Imagina que, al borde de la barra, un hombre bebe y piensa:
Quiero lo que no
quieres. Tu negativa es lluvia torrencial que no permite encender esta fogata
de leños secos. Y más todavía, cuando indiferente, flama que me confundes, te
convoco de nuevo por mi gracia, y con ansias me conduzco por el derrotero que,
ilusionado, llegue a cruzarse algún día con el tuyo. Aunque tu ausencia la
tolero por un tiempo, la distancia sobre distancia provoca en mí un ardor
negado, y así, ardor tras ardor, vas sofocando todas nuestras vidas posibles
que no serán porque no quieres. A duras penas hilo mis ideas, y con éstas me
inspiro para imaginar tus contornos, capturarlos con los ojos, y explorarlos
apenas con las yemas de los dedos. Desnuda mi deseo lo que desnudar no quiere
tu capricho. De tu cuerpo las quimeras, salamandras flamígeras, que son
tentación dolorosa para el que te conozca, trampa sui géneris del erotismo, y
sempiterna inseguridad de quien las acoja. Y te odio, como odio desde ahora
revivir aquel momento que tierra pone sobre tierra, para obligar a no
encenderme nunca. Poco importa. Quemarme quiero, pues cenizas yo, me acercaré
por fin a tu cuerpo, para encender la mecha. Con mi lengua polvorienta sabré
consumir tus placeres; un ardor descubriré en tu vientre, y nos enroscaremos
para renacer la alquimia; y tus piernas rodearán mi tronco, cada uno de mis
leños, al tiempo que nos abrasamos y enunciamos las más tentadoras alabanzas y
los más pasionales cantos. El fuego de tu hoguera buscará expandirse, porque de
no hacerlo habrá de extinguirse. Negar no podrás ya que quisieras dejar negarme
como me niegas, pues de escuchar todo lo que te digo, querrás ya ni extraviarme.
Entonces, nuestro encuentro comenzará con un ígneo mirar, para incendiarnos
luego.
Amanece, el frío de agosto remueve su recuerdo, mas no lo
sabores insípidos. Sobre la barra, una cartera es abierta con la ayuda del
cantinero. Entre los billetes, arrugado desde el centro hasta las puntas, sobresale
un papel cuadriculado que tiene escrito las palabras de Arreola: “Se alquila
paraíso en ruinas”.
Rodrigo O´Gorman
No hay comentarios:
Publicar un comentario